Atlantic City, es mostrado por primera vez gracias a un informe del programa Reporte Semanal. Este imperio de entretenimiento ubicado en pleno centro del distrito de Miraflores es calificado, por el gerente general Eddie Thornberry, como una obra titánica, pues costó mucho esfuerzo para lograr lo que ahora es un atractivo turístico y un punto habitual para los más exigentes amantes de azar y la diversión nocturna.

La construcción de esta empresa que perteneció al fallecido Elías Musiri, magnate de la textilería y la hípica, de origen árabe, comenzó en el año 2006 y es a mediados de los 90 que abrió sus puertas al público, teniendo un éxito rotundo. Musiri no pudo gozar ese éxito pues contrajo una penosa enfermedad llamado esclerosis lateral que lo paralizo y lo agravó progresivamente. Pero eso no fue impedimento para seguir supervisando sus negocios y gracias a un sofisticado medio de comunicación, el empresario aprobaba o rechazaba cada decisión tan solo con el movimiento de sus ojos.

En el transcurso de los años siguientes fueron comprando los terrenos aledaños y contrataron al diseñador de los 20 principales casinos de Las Vegas. Y es así que se puede encontrar los gustos exquisitos que dejó este diseñador como las dos cataratas que costaron medio millón de dólares, lámparas gigantes, escaleras de mármol original, alfombras de lana traídas de Irlanda con diseño exclusivo y hasta mayólicas bañadas en oro alrededor de la pantalla gigante y todo esto para instalar mil tragamonedas y 33 mesas de cartas y dados.

Aproximadamente mil clientes acuden al casino todos lo días, de todas las nacionalidades, costumbres y cábalas capaces de apostar hasta 32 mil dólares cada 30 segundos.

También el local cuenta con restaurantes, bar, ubicados en el mezanine del casino. Además tiene salones de eventos instalados para encuentros institucionales, espectáculos musicales, y en el mismo piso queda también un karaoke, el lugar ideal de los más jóvenes.

Cabe señalar que la inauguración de este centro de entretenimiento de un área de 24 mil metros cuadrados, fue en marzo del 2007 y su creador Elías Musiri falleció 5 meses antes. La próxima meta vendrá cuando construyan un hotel de 5 estrellas.

Por otro lado, la viuda de Musiri lidera un trabajo de proyección social, la clínica del Divino Niño en San Juan de Miraflores que atiende a 10 mil 800 pacientes por mes. Sus costos de atención son al alcance de las personas de pocos recursos como por ejemplo, un parto cuesta 250 soles, una consulta general 5 y una deontología tan solo 2 soles.

Y conozcamos este millonario lugar en los dos vídeos a continuación.

Fuente:
Canal: Frecuencia Latina

A compartir!