Este es un informe completo que el programa Panorama ha dado a conocer sobre el Colector Costanero que viene siendo una discordia desde hace meses. El problema es que la empresa de Servicio de Agua Potable y Alcantarillado (SEDAPAL) en todos estos años no ha planificado la forma correcta de tratar las aguas servidas y ahora con el colapso del colector de San Miguel existe una verdadera emergencia en la red de desagües de Lima.

Cabe señalar que existen 5 salidas de desagües al mar: una al sur, en la Chira que recibe la suciedad de 8 distritos, desde la Victoria hasta Chorrillos, otro es el mismo Río Rímac que llega a la playa totalmente contaminada por el desagüe y 3 colectores al norte que descargan las aguas servidas del centro para arriba.

Sin embargo el problema y debate de esta semana es por 3 vecinos: San Miguel, La Perla y Ventanilla, en el Callao.

Los vecinos cercanos a estos colectores piden respirar aire puro, sin contaminación. El colector de San Miguel que recibía las aguas de 7 distritos, ha colapsado debido a su antigüedad, por lo que su clausura es definitiva. Las viviendas aledañas correrían el peligro de un derrumbe si volvieran a ponerlo en funcionamiento.

“Durante 63 años el lector costanero ubicado en el distrito de San Miguel ha venido infectando con agua contaminadas el mar de los limeños. Los limeños hemos estado condenados en los últimos años a bañarnos en medio de las heces”, señaló el alcalde de San Miguel, Salvador Heresi.

Estas aguas servidas fueron mandadas a Ventanilla, al colector que está en Taboada, ubicado en el distrito de Ventanilla, en el Callao, y sin planta de tratamiento, los vecinos se quejaron y el Ministerio ha señalado, dado que es una zona de pesca, lanzar estas aguas por La Perla. Este colector se encuentra a 300 metros del colector dañado de San Miguel y se construyó hace más de 15 años. Pero el alcalde de este distrito Pedro López no está de acuerdo que las aguas servidas salgan por ahí. “Está a unos metros de las viviendas de los vecinos que perjudicaría no solamente a lo que es la contaminación, sino a la salud”, agregó.

En tanto, Guillermo León, Presidente del Directorio de SEDAPAL señaló que la descarga de este colector sería completamente diferente a la de San Miguel por ser más hermético, lo que evitaría la producción de charcos que produce los insectos y el mal olor. Además, las tuberías se extenderían hacia el mar para que desemboque después de las olas y en profundidad, de esta manera, la contaminación de las aguas sería menor. Y esto duraría hasta el año 2,010 cuando la construcción de la planta de tratamiento en Taboada se concluya.

Sin embargo, la gente de este distrito se queja, lo consideran injusto pues en Taboada solo hay empresas; en cambio en La Perla hay viviendas, es una urbanización. Los vecinos están decididos a llegar a las últimas consecuencias, no aceptan el bono que el Ministerio de Vivienda les ofrece por compensación temporal ecológica mientras dure la estancia de ese colector y piden la presencia y ayuda del Instituto del Mar del Perú (IMARPE), así como representantes del medio ambiente.

Son más de seis décadas que San Miguel venía aguantando la suciedad del mar, sus alrededores, malos olores, presencia de toda clase de insectos y ratas y Sedapal no hacía algo al respecto. En el 2003 SEDAPAL proyectó construir el interceptor norte, un enorme colector que iba a recibir el desagüe de casi todo Lima y que lo iba a procesar en una gran planta de tratamiento para que el agua que saliera por Ventanilla, en el Callao, esté limpia, esto era una inversión de 180 millones de soles, pero no se concluyó, así como otras obras de la ciudad. Y ahora, esta misma empresa SEDAPAL pide a los vecinos de La Perla esperar y aguantar esa contaminación que producirá ese colector hasta el 2,010.

Fuente
Canal: Panamericana Televisión

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