Ni bien llegaron junto al Presidente de los Estados Unidos, George Bush, en le sorprendente “Air Force One”, la primera dama estadounidense, Laura Bush y su hija Bárbara, abordaron otro avión que las llevaría a la zona de Pisco en Ica, para constatar con sus propios ojos la zona devastada por el último terremoto que aconteció en nuestro país el 15 de agosto del año pasado.

Laura Bush llegó al Grupo Aéreo 51 de la ciudad sobre las tres de la tarde y posteriormente se dirigió al distrito de San Clemente, donde inauguró una posta médica. Como era de esperarse la población pisqueña se emocionó con tan importante visita y las medidas de seguridad se extremaron en cada paso que daban las altas personalidades.

“Este es nuestro último viaje, casualmente Perú el último país que George y yo vamos a visitar estando en la presidencia y la impresión que yo me llevo del país tiene que ver con la calidez de la gente que hemos conocido aquí” manifestó Laura Bush con la ayuda de su intérprete para las cámaras de América Televisión.

La seguridad en San Clemente fue intensa “Estamos contando con 100 efectivos de la policía. Entre motos y patrulleros tendremos unas 30 unidades” indicó el alcalde de Pisco, Juan Mendoza Uribe para el reportero de El Comercio.

Según informaciones dadas a El Comercio, a la autoridad edil no se le ha dado más información por seguridad. Luego de su visita a San Clemente, la primera dama de Estados Unidos se trasladó a Santa Catalina (Chincha) para dar inicio a un programa de 1.200 casas antisísmicas, que fue financiado por el Gobierno estadounidense.

Luego de la visita hecha en Ica, Laura Bush viajó Lima para unirse a su esposo, quien participará de la Cumbre de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC).

Fuente del vídeo:
Canal: América Televisión