La comunidad quechua de Marahuayca-Incahuasi, ubicado en la sierra del departamento de Lambayeque, al norte del Perú, ha empezado una etapa con una creciente industria de los hongos comestibles más exquisitos del país, que crecen alrededor de hectáreas de pinos que sembraron con el apoyo de Pronamachcs. Ver Vídeo.

Los comuneros decidieron plantar pinos en las regiones aledañas varias hectáreas de pinos con el apoyo de Pronamachcs para comercializar la madera en el plazo de 20 años. Alrededor de los pinos comenzaron ha aparecer hongos los que anteriormente eran desechados durante 15 años por la creencia de que era maleza, mala hierba o elementos venenosos.

Con el tiempo, han aprendido a aprovechar estos hongos y descubrieron que son una de las delicias en la gastronomía mundial. “Es un alimento nutritivo, los cuales en épocas de lluvia obtienen más de 3 toneladas de este hongo fresco por hectárea de pino y tienen 60 hectáreas en total”, según indicó Bernardino Lalopú Silva, Jefe Pronamachcs Incahuasi-Ferreñafe.

Incahuasi es uno de los distritos más olvidados del Perú, donde sobreviven pueblos quechuas. En la población de Incahuasi, su trabajo empieza desde el vivero comunal donde grandes y chicos liberan de la maleza a los pequeños pinos que vienen a ser sembrados a razón de 100 hectáreas por año.

Según Lalopú Silva, entre el pino y el hongo, hay un intercambio de proteínas, el pino da la proteína al hongo y el hongo a su vez entrega la humedad que requiere el pino. “El hongo es carnoso y la parte amarillenta es la comestible, es una carne vegetal, 100% ecológica”, agregó.

En tanto, en esa misma zona vive una avispa que se ha convertido en el mejor controlador de plagas, pues permite ahorrar miles de dólares en insecticidas.

El Pronamachcs ha levantado una humilde planta donde el hongo es pelado cortado y secado en un horno y usan la madera seca del mismo bosque donde ponen su marca comunal y su costo es de 35 soles el kilo.


(Fuente: América Televisión)