La Ruta de la Cantuta en Ancash
Un nuevo circuito turístico denominado el primer “llamanani” o La Ruta de La Cantuta, ubicado en la provincia de Bolognesi, departamento de Ancash, pone en valor paisajes hermosos, pueblos milenarios y costumbres que hasta ahora se mantienen.

El viaje comienza en una gran altiplanicie a 4,100 msnm llamada la Collana de Lampas donde se encuentra la laguna de Conococha, cerca del kilómetro 256 de la carretera Lima-Huaraz, a 7 horas de la capital.

Por la carretera de Conococha en una carretera sin asfalto, donde se divisa a lo lejos parte de la Cordillera Blanca se sitúa el enigmático Bosque de Piedras de Hatun Machay. Es precisamente en este lugar donde se inicia el “llamanani” con la aparición de un animal ancestral respetado por la cultura andina: la llama y que se revalora mediante este viaje acompañando en el recorrido.

En el Bosque de Piedras, una cueva escondía vestigios de grabaciones y pinturas en piedra de más de 10 mil años de antigüedad perteneciente a los primeros hombres que habitaron este lugar. Asimismo, instrumentos musicales del antiguo Perú como el pututo incaico remecían con sus sonidos la profundidad de la caverna, donde se dio inicio al culto de la Pachamama o Madre Tierra como muestra de respeto y permiso para ir por sus tierras.

Saliendo de Shacshamachay, se encuentra entre cerros inmensos de vegetación abundante y un cielo maravilloso que lleva al poblado de Ticllios, a 2 horas de viaje en trocha, es costumbre en ese lugar la danza típica de los negritos, al compás del violín y el arpa.

Ticllos, Ancash, turismo - noticiasA un lado de la plaza principal de Ticllos se levanta una edificación de piedra, la parroquia de San Pedro, construida gracias al apoyo de la comunidad italiana católica mato brozo. También se pueden ver a las mamachas más longevas de Ticllos que conforman el taller de la mamacuna, casa rectora de la pedagogía ancestral femenina en donde se practican las tareas domésticas de tejido, hilado, teñido, cocina, escojo de semillas y cantos arawis.

A 15 minutos del pueblo, la ruta de la Cantuta muestra todo su esplendor, donde brota la flor nacional La Cantuta entre caminos, y se observa el castillo de Ticllos llamado así por su parecido con el castillo Chavín de Huantar y frente a esta arquitectura se aprecia la cordillera de Huayhuach en toda su magnitud teniendo como nevado principal al Yerupajá, el segundo más alto del Perú.

A una hora de Ticllos pasando por puentes estrechos, caídas de aguas cristalinas y viendo por última vez la cordillera de Huayhuash, se llega al centro poblado de Roca. En este lugar se puede probar la pachamanca a base de su gran variedad de papas nativas y carne de res y cordero.

Más adelante, se halla el pueblo de Cuspón que deja admirar sus campos, vacas, toros y canales de agua pura. Una costumbre que en el incanato se utilizaba y que en Cuspón llamó la atención fue el uso de quipus con fines funerarios que registraban pasajes importantes de la vida del difunto.

De esta manera se llega al final de la travesía recordando que existe gente dispuesta a recibir al turista con todo su afecto para llevarse de la ciudad una experiencia única.

La ruta de La Cantuta o Llamanani en el siguiente vídeo:

(Fuente: Foto: larepublica.pe, ancashaventura.com; Vídeo: Youtube- henrybp)

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